Amistad entre hombre y perro

11/Junio/2020

La oxitocina parece ser la sustancia que explica el vínculo tan fuerte entre hombres y perros, desde el principio de los tiempos.

Aunque nos puede parecer extraña la inclinación que suelen tener los perros con el ser humano, esta relación data de tiempos antiguos. Supervivencia, oxitocina y el Neolítico podrían ser la base de la amistad entre hombre y perro. Cada vez van surgiendo nuevas evidencias al respecto.

Un estudio arqueológico realizado recientemente en Barcelona indica que la relación entre humanos y perros data de al menos 6 000 años. El grupo de investigadores detectó tumbas humanas con restos de perros enterrados al lado de los fallecidos. Esto supondría una relación estrecha entre los hombres del Neolítico y sus mascotas.

Los hallazgos fueron hechos en Cataluña por estudiantes de la Universidad de Barcelona y la Autónoma de la misma ciudad. Los resultados de la investigación se publicaron en la revista Journal of Archaeological Science Reports.

Una amistad que va más allá de la vida

Las conclusiones a las que llegaron los académicos es que los perros habrían sido enterrados junto a sus dueños. Este sería un acto simbólico en el cual el perro era sacrificado para acompañar al amo en la otra vida. Estos formaban parte de rituales religiosos, y es que es algo a destacar la participación de los animales en los entierros fúnebres.

Los investigadores encontraron al menos 26 tumbas humanas con restos de perros al lado. Este número es pequeño si se compara con las excavaciones totales practicadas, pero no deja de ser significativo.

Los estudios también permitieron establecer algunos datos sobre la dieta de esos perros. De hecho, se pudo comprobar que la alimentación de los humanos y sus perros era muy similar. Esta constaba básicamente de verduras y cereales; estos datos también permiten concluir que desde el Neolítico existía una fuerte amistad entre hombre y perro.

Amistad entre hombre y perro: larga y natural

Los perros provienen directamente de manadas de lobos, los cuales debieron cambiar su comportamiento como forma de supervivencia. No se sabe quiénes se acercaron primero, si ellos o los seres humanos. El intercambio de alimento y la domesticación debió generar cambios genéticos en estos animales.

A decir verdad, la relación entre esta especie y humanos tiene una explicación bioquímica. Al igual que los hombres, los perros cuentan con la oxitocina, conocida coloquialmente como ‘hormona del amor’.

Esta sustancia está relacionada con las sensaciones agradables en el cerebro; cuando un perro convive con su dueño, esta se activa como ocurre con una pareja de enamorados. Esta sería la razón por la cual los canes tienen una relación considerada única con nosotros.

Las explicaciones de carácter bioquímico marcan la diferencia entre el comportamiento de los perros con los humanos y otros animales; ningún animal ha desarrollado tal cercanía con el ser humano.